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Miércoles, 17 de Octubre de 2018
Política
En uno de los momentos fundacionales del ALBA, funcionarios de gobiernos de Cuba y Venezuela En uno de los momentos fundacionales del ALBA, funcionarios de gobiernos de Cuba y Venezuela Jorge Luis Baños
Sobre la fundación del mecanismo de integración ALADI refelxiona este trabajo de 1998.

Tras un proceso negociador de ocho meses que verificó el satisfactorio grado de su economía, Cuba se convirtió en el duodécimo miembro de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), según se dio a conocer en el marco de su X reunión de cancilleres y ministros de economía.

Este mecanismo, cuyo objetivo es la creación gradual de un mercado común latinoamericano, facilita la concertación de acuerdos de alcance regional en materia arancelaria.

Una resolución del X Consejo Ministerial que sesionó en Montevideo entre los días 5 y 6 de noviembre, aceptó la entrada de la isla en la categoría de país de desarrollo intermedio (PDI), dado su avance en importantes áreas económicas, científicas, tecnológicas y sociales.
Al aceptar el Tratado de Montevideo de 1980, por el cual se creó la ALADI, La Habana se compromete a cumplir con todos los derechos y obligaciones que surgen del mismo para los países miembros y que incluyen el pago de una cuota anual que comenzará con 120 mil dólares y aumentará progresivamente en los siguientes cinco años hasta llegar a 200 mil.

Con su ingreso, Cuba logra dar un paso más en la integración a organismos regionales, lo que según la opinión de expertos, podría tener un efecto disuasivo sobre el bloqueo impuesto por los Estados Unidos a esa nación.
Al mismo tiempo, para la investigadora cubana Tania García, el ingreso a la ALADI consolidará la reinserción de Cuba en el mercado latinoamericano y afianzará el proceso de diversificación de su comercio exterior, que se convierte en la mejor cobertura en un contexto de crisis financiera y mercado internacional incierto.

La especialista en temas de integración opina que este paso puede contribuir al proceso de reactivación de la economía cubana, al permitir nuevos niveles de relación comercial e inversiones, entre otros beneficios.
El gobierno de la isla solicitó su ingreso a la organización el 17 de marzo último, e inmediatamente se creó un grupo de trabajo presidido por Augusto Bermúdez, embajador de Chile y representante permanente de esa nación andina, para analizar la petición, primera de su tipo desde que se creó la organización hace 18 años.

El embajador de la isla ante Uruguay, Manuel Aguilera de la Paz, expresó que la entrada oficial a la asociación permite aumentar los flujos comerciales y el intercambio entre los miembros de esa entidad en áreas fundamentales, como economía, bienes culturales, ciencia y tecnología.
En opinión del diplomático, la participación cubana en ALADI favorece a la isla, pero también a los otros 11 países miembros, (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela), ya que existe un interés en concretar otros negocios.

La balanza comercial, dijo, favorece hasta ahora a nuestros socios de la agrupación, pues estamos importando más de lo que exportamos hacia los integrantes de la entidad.
América Latina es el tercer socio comercial de Cuba, luego de Rusia y Europa, y el balance del intercambio con el mundo entero es deficitario, comentó el embajador, aunque la estrategia apunta a incrementar las exportaciones.
Aguilera de la Paz estuvo al frente de las conversaciones con el grupo de trabajo presidido por el embajador chileno, Augusto Bermúdez, especialmente designado para dar seguimiento al proceso de adhesión de Cuba a esta entidad integracionista.

Según el grupo de trabajo, los ajustes introducidos en la política económica cubana propiciaron mayor apertura en el sector externo de ese rubro, unido a la aprobación en 1995 de la ley 77 sobre la inversión extranjera, que abre todos los sectores al capital foráneo salvo los de la salud, educación y defensa.
Cuba estuvo como observadora en la ALADI desde 1986 y mantiene relaciones comerciales con 10 de los 11 miembros de la entidad.
Su adhesión al Tratado de Montevideo y su participación en la asociación como miembro de pleno derecho viene por lo tanto a consolidar un esfuerzo de aproximación de varios años y brindará, en el orden práctico, mayores facilidades para la ampliación del comercio bilateral, cuya balanza es desfavorable a La Habana.

Las exportaciones de bienes de los miembros de esta entidad hacia la isla ascendieron a 683 millones 100 mil dólares, y las importaciones estuvieron en el rango de 97 millones 600 mil dólares, lo que significó un intercambio comercial de 780 millones 700 mil dólares en 1996, concretados en el comercio con Argentina, Brasil, México y Venezuela.
Se prevé que el Tratado de Montevideo entrará en vigor para Cuba 30 días después del depósito del instrumento de integración en la Cancillería uruguaya. En esa fecha, ese país debe poner en vigencia los compromisos derivados de la preferencia arancelaria regional.

La entrada de la isla caribeña en la ALADI, según los participantes en la reunión ministerial, debe marcar un hito en el trabajo de integración que propugna esta entidad.
El ingreso de Cuba a la ALADI revitalizará la asociación pues le planteará retos interesantes a esa organización regional, afirmó la canciller mexicana, Rosario Green, que participó como presidenta de la delegación de su país al X Consejo Ministerial
Uno de esos retos será el de la coexistencia con un régimen distinto al de nosotros, agregó la diplomática, quien aseguró que de ese intercambio de ideas pueden surgir nuevas formas de integración.

El canciller de Bolivia, Javier Murillo, destacó por su parte el ingreso de Cuba a esa entidad regional como uno de los resultados importantes de la reciente cita de ese organismo.
El canciller uruguayo Didier Opertti, también presidente de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en el período 1998-1999, destacó que el foro mundial se ha pronunciado contra el bloqueo que Estados Unidos impone unilateralmente a Cuba, y que su ingreso en ALADI podría tener efecto disuasivo sobre el bloqueo, aunque el mismo "no es anticipable en términos absolutos".

ALADI: la unidad frente a la globalización

Una de las principales conclusiones del X Consejo Ministerial de la ALADI fue considerar la unidad de América Latina como única vía para enfrentar los desafíos económicos del próximo siglo.
Durante las dos sesiones de la cita se discutieron y aprobaron un grupo de resoluciones y una declaración política final, en los que, como elemento común, se defiende el proceso integracionista en América Latina y se muestra gran preocupación por la actual situación que pone en peligro los avances logrados en el proceso de integración.

El texto expresa que la entidad asume el desafío de profundizar la integración de la región como forma de maximizar el aprovechamiento de las oportunidades de desarrollo económico y social, y a la vez enfrentar, en mejores condiciones, los efectos negativos derivados de la actual crisis financiera.
Asimismo exhorta a los países desarrollados y a los organismos financieros internacionales a complementar estos esfuerzos y asumir el liderazgo para adoptar las medidas necesarias que garanticen la estabilidad financiera y el crecimiento del comercio mundial, la eliminación de las prácticas proteccionistas y evitar el surgimiento de nuevos obstáculos.

La ALADI también destaca los avances logrados en el proceso de integración regional y puntualiza que su fortaleza constituye un elemento esencial frente a las negociaciones para la conformación de un área de libre comercio de las Américas y en las negociaciones y acuerdos con la Unión Europea.
El presidente uruguayo, Julio María Sanguinetti, defendió la integración como única forma de enfrentar las paradojas de un proceso de globalización mundial y refirió que la ALADI, al igual que otros bloques regionales como el Pacto Andino y el Mercado Común del Sur, significa un hito en el proceso integracionista de la región latinoamericana.

Actualmente existen 11 acuerdos de nueva generación, incluidos dos uniones aduaneras y nueve de libre comercio, todos con elementos más abarcadores que esas denominaciones, puesto que contienen otros términos de liberalización, cooperación y complementación económica, propios de estados más avanzados de integración.
Entre los hechos integradores mencionados como hitos importantes en la historia de la ALADI se encuentran las negociaciones en marcha para la obtención de nuevas experiencias, entre ellas el acuerdo marco entre la Comunidad Andina (CAN) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), que concluirán a fines de este año.

Ello marcará otro salto cualitativo en el proceso de articulación y convergencia de los acuerdos parciales y un avance significativo en las condiciones necesarias para alcanzar un cuadro normativo común de la asociación, según indicó una de las resoluciones aprobadas.
La ALADI también destacó las negociaciones concluidas por Chile con México, orientadas hacia la profundización del acuerdo preexistente, con Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela, destinadas, a su vez, a alcanzar el libre comercio de bienes.

El Consejo Ministerial designó como nuevo secretario general de la organización al embajador venezolano Juan Francisco Rojas, quien sustituye al brasileño Antonio Antunes, ya con nueve años al frente de esa entidad regional.

Información

  • Publicación: Revista Mensual
  • Número:
  • Año: 1998
  • Mes: 11

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